Amanece en Mar de las Pampas. Es así, cada verano. Claro, para verlo, tenés que levantarte muuuuy temprano. Pero ¡quién te quita lo madrugado!
Como dice Stephen King, uno nunca tiene amigos como los que tiene a los ocho o diez años. Y si es fente almar, mucho mejor.
Recuerdos del invierno. Este que se fue, nos pegó duro. Con helada y todo. No respetó ni el bebedero para pájaros. Fijáte bien, vas a ver al único pajaritode tu vida con la nariz chorreando.




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