Poco antes de las seis de la tarde, la playa quedó vacía. El cielo se cubrió de nubes espesas, tronó el cielo y el viento sopló cada vez más fuerte. Después, la lluvia densa, pesada. Un paisaje distinto que también es grato de ver, aunque a los recién llegados de la segunda quincena les haga poca gracia.


Coincido con vos: si bien a los lugareños no les molesta, no es lindo que te llueva cuando estás de vacas...a mi por suerte me llovió un solo día!! Las fotos: divinas!!
ResponderEliminarGracias Marcela!! Qué suerte que tuviste lindos días. Lo bueno de la costa,es que el viento cambia el clima en un minuto. Hoy:una mañana espléndida.Saludos
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