No todo es mar, olas y arena. La aldea tiene otros atractivos, en especial para los días sin sol: el bosque.
Pinos, acacias, eucaliptus, álamos, siempre verdes y una variedad infinita de flores y arbustos en terrenos llanos, en lomas, en depresiones leves o profundas.
Déjese llevar, camínelo despacio, hable con él, no lo ensucie, no lo castigue. Disfrútelo y volverá al mar renovado.
![]() |
| Fotos: María Angélica Pérez |


No hay comentarios:
Publicar un comentario