25.4.13

El chimango, un vecino más

Tiene el apetito de los buitres, la ferocidad de los halcones y la agilidad de las aves marinas.


Es común verlo cerca de las casas, los cestos de basura y los nidos de otras aves. Y el hombre no parece inspirarle  desconfianza


Tiene plumas color pardo, pico amarillo desgastado y patas grises. Le gusta permanecer largo rato en árboles y sitios elevados.


El chimango no desperdicia ninguna posiblidad de alimentarse: insectos, plantas y carroña. Y en otoño su dieta se enriquece con las hormigas coloradas.


Su vuelo es más bien lento y  usualmente, no supera los cien metros de altura.
                 
Fotos: Alberto Amato
Pero cuando se traba en lucha con otra ave rapaz  puede llegar a más de quinientos metros y demostrar toda su habildad.

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