Fue un grande, un virtuoso modesto, sencillo, talentoso, con un gran sentido del humor. Es poco común tantas cualidades en una sola persona. Murió el viernes 9, a los 90 años.
La mejor manera de homenajear a gente como don Eduardo es escucharlo. Esta es su zamba "No te puedo olvidar".
No hay comentarios:
Publicar un comentario