Historia de una silla
Estuvo por más de treinta años en una inmobiliaria. Después la jubilaron y, como todo jubilado, no tuvo un buen pasar. Fue a parar a un galpón, le usaron para apoyar cajones, cajas, trastos; padeció humedad en invierno y demasiado calor en verano. Ya nadie daba nada por ella: el asiento estaba muy deteriorado y una de las patas quería abandonar este mundo.Ahora luce clara, firme y orgullosa de ser de buena madera. De madera fuerte, noble , pura. Porque la buena madera, como el buen cuero y la buena gente, deben tener siempre una segunda oportunidad.





Ahora luce mucho más bonita, coqueta y romántica. Un 10!!
ResponderEliminarBsos.
Lorena, muchas gracias por tu comentario. Estaba castigada la pobre, pero volvió a vivir. Beso
EliminarHOLA !!!
ResponderEliminarQUE BUENO LO QUE HICISTE POR ESA SILLA !!! ESTA HERMOSA Y MUY BUEN VINTAGE !!!
SI ME LO PERMITES TE SEGUIRE
Gracias!por tus palabras. Me encantaría que me sigas en esta aventura. Y gracias por estar ahí. Saludos
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