Sólo podés atravesar este sendero, si estás dispuesto a acariciar los pinos. Puede pasar una sola persona pero, incluso así, no evitarás que las ramas y las hojas de otras muchas plantas acompañen tu paso. El crujir de las pinochas, es un sonido único.
Si venís de la playa por Virazón podés tomarlo y acortar camino para llegar al centro. Desemboca en un rotonda y de ahí derecho seguís hasta Mercedes Sosa. Es para caminarlo más de una vez.
 |
| Fotos: María Angélica Pérez |
No hay comentarios:
Publicar un comentario