“El hombre que amaba a
los perros”
de Leonardo Padura (Editorial Tusquets)
Cuando vi este libro
en “Alfonsina y el bosque”, librería de Mar de las Pampas, confieso que me atrajo el título y la foto de Trotsky con dos
perros. El revolucionario con sus
característicos anteojos y un pedazo de madera en la mano, dispuesto a
lanzársela, me gustó. No acostumbro a comprar libros por ninguna de estas dos razones,
pero esa vez lo hice. De Padura había
escuchado su nombre, que es cubano y no mucho más. No había leído nada de él,
pese a que es muy conocido por sus novelas policiales.
A las pocas páginas de
empezar a leerlo, ya me sentí atrapada por esta novela-información o novela
histórica. Porque si bien hay personajes y diálogos ficticios, también hay muy
buena documentación. El mismo autor aseguró: “El ochenta por ciento de la
información que pude reunir en los dos años que hurgué, en los entonces recién
abiertos archivos de Moscú, era una novedad para los cubanos”.
En realidad en el
libro se pueden leer tres historias: la de Ramón Mercader, un stanilista
fanático, un hombre despersonalizado, su vida tras el asesinato de Trotsky y sus días finales en la Cuba post revolucionaria.
Otro de los
protagonistas es Iván, quien trabaja en un gabinete veterinario en La
Habana y cuyo deseo de
ser escritor se ve frustrado por el totalitarismo, la crisis económica, la
desgana y la tristeza.
Y por supuesto está Trotsky, su lucha en
contra del stalinismo, su destierro en Turquía, su paso por Francia, Noruega y
su asesinato en México. Además, da cuenta de la
desaparición de la mayor parte de su familia y de las humillaciones que
tuvo que padecer.
Estos tres personajes
se entrelazan por el amor a los perros. Aún en los momentos más trágicos de
esas vidas, aparece un perro. Y son los perros el hilo conductor que nos lleva
recorrer parte de esta historia.
Por este libro, Leonardo Padura –nació en La Habana en 1955- recibió el
premio de la Crítica
en Cuba en 2011, el premio Roger Caillois en Francia y fue el libro más buscado
en la Feria del
libro en La Habana.

Tengo este libro, lo he leído, tampoco conocía a Padura. Me lo recomendó una amiga, desde la página Comisión del Lector Club de la Tarde, que administra sabia y amorosamente Flavia Pittella. Es un gran libro, por su contenido y su narrativa.
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