21.2.13

Stephen King viaja al pasado

Todos sabemos quién es el señor Stephen King. Y cómo se las gasta.

El tipo conoce todos los secretos del oficio. Terror, suspenso, intriga, un poquito de lo desconocido; los buenos son muy buenos, los malos son muy malos; los buenos tienen que hacer a veces cosas malas, en fin, es la vida: sal y pimienta a gusto.

La receta, no falla.

Ahora, King aborda algo que es caro a los escritores: el viaje al pasado. Y le pega cuatro vueltas a H. G. Wells y su máquina del tiempo.

King encara el asesinato de John Kennedy, 35 presidente de Estados Unidos, baleado en Dallas el 22 de noviembre de 1963. Ese es el título de su última novela, "22/11/63", más de setecientas páginas que se leen de un tirón.
Un profesor de secundaria se entera de que hay un agujero en el mundo, una conejera, una cueva, por la que podés volver al pasado. Y cambiar la historia. La simple y la compleja.

El tipo se mete a evitar que asesinen a Kennedy en Dallas.
Si eso pasa, su hermano, Robert no será asesinado en 1968. Y tampoco Martin Luther King, lìder de la comunidad negra; no habrá incremento de la guerra de Vietnam, es más: no habrá guerra en Vietnam y el mundo será muy diferente.

Allá vamos. Al pasado, que parece mucho mejor que el presente.

Pero, el pasado es obstinado. No quiere ser cambiado.
¿Y si te enamorás en el pasado, cuando todavía no naciste? ¿Y si esos años sin computadoras ni celulares te parecen frescos y maravillosos? ¿Y si decidís quedarte? ¿Y si salvás a Kennedy pero...?

Bueno: falta poco para el fin del verano. Agarren ese libro y no paren hasta terminarlo.

Después no digan que no les avisamos.     

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