5.3.13

El nido

Esta paloma no se equivocó

Fotos: Alberto Amato
 Cada primavera, el milagro se repite. Aparecen desde el sur, una ramita en el pico: miran y eligen con mucho cuidado. Y después, se meten en lo profundo del árbol.




Así van y vienen durante días. No los detienen ni el sol ni el viento. Ni la lluvia.

Son incansables. Lo único que los frena es el trabajo terminado.

Después empieza el otro milagro. Ella dirige, entibia y cuida. Él busca comida y más abrigo. Así resisten las lluvias y el sol primaverales.

Cuando la espera termine, el nido quedará vacío. A la espera de otro milagro.

1 comentario:

  1. En mi Casa anterior teníamos la suerte de todos los años de pasar por la misma alegría. Las palomas siempre elegían la pérgola de mi patio para hacer el nido. Ahora, en el departamento, me paso ya lo mismo pero no es tan divertido por que como no las queremos molestar no salimos al balcón por semanas y se junta una mugre horrible!!!! Jajajaj

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