Decoraban, con cierto
aire nostálgico y quizá sin saberlo, la entrada a un apart. Las cuatro tenían sus asientos rotos, estaban alineadas y con un largo tronco
encima.
¡Eran tan lindas!!
La tradicional silla de
mimbre, que a principios del
siglo pasado era la elegida en los elegantes balnearios de Mar del Plata, está de vuelta en la
deco. Y en celeste mucho más.
Quienes tienen debilidad por la
deco-vintage, seguramente, les darían otro destino.
Serían protagonistas en un rincón del living, o la esperada silla de escritorio, o la encargada de darle onda a la cocina. Sin duda, una aliada que no pasa de moda.



No hay comentarios:
Publicar un comentario