Es el milagro de cada primavera. Aparecen tímidamente en el deck. Miran una y otra vez. Buscan un lugar.
Lo eligen cuidadosamente.Una ramita en el pico, otra más y empieza la aventura de armar un nuevo nido.
Lo construyen entre los dos y no los detiene nada ni nadie. Ni el viento más fuerte ni la mirada más indiscreta.
A los pocos días, ella empiezan a entibiar el nido y a sus futuros pichones. Sólo queda esperar.
![]() |
| Fotos: María Angélica Pérez |




No hay comentarios:
Publicar un comentario