18.10.13

No nos une el amor

Una novela sin fronteras

De pronto, el verano lo cambia todo en un país que lo estaba cambiando todo.
España, 1978, pleno postfranquismo. Una bandita de adolescentes marginales, delincuentes de poca monta, recluta a otro adolescente de clase media acomodada, aplastado por su propia cobardía y cegado por el vértigo de una vida que le parece nueva, rica, apasionante.
Son El Zarco, la Tere y El Gafitas.
Todo termina como suelen terminar estas cosas. Pero treinta años después, llega el reencuentro, hilvanado por un escritor que tiene como misión narrar la historia de aquel delincuente juvenil, convertido en un símbolo de la transición española a la democracia. En el medio, laten las diluidas fronteras sociales y morales, cambiantes unas, férreas otras a lo largo de tres décadas, y un enigma: qué fue lo que unió a todos, qué fue lo que los separó, cuál es la verdad en ese marasmo de sentimientos, hipocresías, dobleces, astucias e imposturas al que no son ajenos ni el poder político, ni la prensa, ni las autoridades penitenciarias ni la Justicia.
Por ahí viene “Las leyes de la frontera” (Mondadori), apasionada novela del español Javier Cercas. Más, no se puede contar.
Cercas es un notable escritor, autor, entre otros trabajos memorables, de “Soldados de Salamina” y “El vientre de la ballena”. Aunque sea curioso, su obra cumbre (esto es materia discutible) no es ficción: es un ensayo histórico y periodístico sobre el intento de golpe de Estado en España, liderado por el coronel Antonio Tejero el 23 de febrero de 1981. Ese libro, “Anatomía de un instante”, un verdadero tratado de filosofía política narrado como una gran novela, se consigue todavía en las librerías argentinas. Cercas, y eso es una lástima, no tiene mucha difusión en el país.

No hay comentarios:

Publicar un comentario