Nace en José Hernández y termina en un encantador cul de sac. Las vecinas más ruidosas son las cotorras. Después, todo es silencio.
Los añosos pinos y los eucaliptos son los protagonistas de esta callecita que parece salida de un cuento.
Es una calle que termina demasiado pronto. Dan ganas de caminarla varias veces.




Qué fotos divinas!!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarGracias Marcela!! Valoro mucho tus comentarios y te admiro por todo lo que hacés. Además sos muy generosa. Gracias
ResponderEliminarGracias Marcela!! Valoro mucho tus comentarios y te admiro por todo lo que hacés. Además sos muy generosa. Gracias
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